Polvo eres...

Según informaban los Telediarios ayer, los cementerios de las grandes ciudades registraron retenciones durante toda la jornada. En el despreciable programa de Telecinco El Buscador (de carroña, añadiría yo), hicieron una ronda de conexiones en directo con las tumbas más destacadas de España. Una señora suspiraba tranquila al comprobar que sobre la tumba de Paquirri ya descansaba la cruz de claveles blancos que la Pantoja le lleva ese día desde hace 22 años. Me pongo a ver un episodio atrasado de Prison Break antes de que conecten con Alcasser o con Chipiona...
En el pueblo donde se encuentran mis raíces, el mármol llegó al cementerio muchas décadas antes que a los cuartos de baño. ¡Ojalá frotaran las sartenes con el mismo empeño con el que lustran las lápidas!.
El tratamiento de la muerte y del recuerdo de los muertos es una de las señales más inequívocas para juzgar el desarollo intelectual de una civilización. Si por mí fuera, convertiría los camposantos en parques y zonas verdes -o en suelo urbanizable, que está el m^2 por las nubes- y dejaría que los muertos descansasen únicamente en el recuerdo de las personas a las que les importaron.
Entre tanto, yo pienso pisar un cementerio ni muerto...




