lunes, mayo 16, 2005

Me subí a la reja

No acababa de conciliar el sueño anoche, dando vueltas en la cama con los ojos como platos de restaurante de nueva cocina. No conseguía dar con la razón de mi desvelo. Súbitamente, a eso de las tres y cuarto, caí sumido en un profundo sueño.
Hoy sé el porqué: a esa hora, los almonteños por fin saltaron la reja. Esto del salto de la reja es algo que mi castellana mentalidad no acaba de entender. Al parecer, durante unos minutos que parecen horas, los devotos jóvenes almonteños esperan la llegada de un estandarte para sacar a la Virgen en procesión. Siempre asocio esas imágenes a la apertura de El Corte Inglés el día de las rebajas, a las avalanchas en los graderíos ante un gol de vital importancia y, sobre todo, a la boda de Lolita.
Y todos estos actos de masas a punto de descontrolarse tienen un punto en común: el fanatismo.
Si yo fuera la Virgen y viera esas ordas de fieles en trance dispuestos a arrancarme de mi tranquila y coqueta capilla, pondría unos buenos pinchos en la reja; el que quiera saltar, que se lo curre.
No nos extrañemos de que uno de estos años, se produzca por fin el ansiado milagro y la Virgen, rememorando a Lola Flores en la sacristía el día de la boda de Lolita, grite desesperada: "Si me queréis, irsen".

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

q payaso

6:15 PM  

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